"La alegria total y infinita viene totalmente de Dios. El sera el unico que en el otro lado, si somos fieles, nos dara todo lo que desea el corazón."
Las lecturas de hoy especialmente la primera, el Salmo, y el Evangelio, nos hablan de la alegria. El profeta Jeremias en la primera lectura nos anunciaba el gozo de la esperanza al pueblo de Israel que se encontraba en el destierro de Babilonia les anuncia que van a regresar a casa y les dice "Gritad de alegria!" El salmo ha sido un autentico himno a la alegria. Cuando el Senor cambio la suerte de Sion, nos parecia llorar de alegria. La boca se nos llenada de risa, la lengua de cantares. Hasta los gentiles decia, el Senor ha estado grande con ellos, el Senor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres.
Y en el Evangelio de hoy, no se dice expresamente, pero yo creo que todos nos podemos imaginar cual fue la alegría que experimento aquel ciego al recibir del Señor la curación y poder volver a ver. En todos estos casos que les he mencionado, el motivo de la alegría es la acción del Señor. Gozad, dice el Señor, porque estoy al punto de actualizar en sus vidas. Voy a realizar milagros en vosotros, que ni siquiera son capaces de imaginar. Todos necesitamos ese alegría en el fondo lo deseamos experimentar aunque a veces demos los pasos equivocados para conseguirla.