"De hecho el mayor sufrimiento del ser humano no consiste tanto en el hecho de sufrir, sino en no saber porque se esta sufriendo. Y al revers- cuando encontramos una razon que hace nuestro sufrimiento significativo, esa cruz es llevadera porque sabemos porque, para que, estamos afrontando esa dificultad."
Las tres lecturas que hoy nos presenta la iglesia tienen un tema comun, que es un tema de sufrimiento, un tema que nos toca a todos tan de cerca porque de una manera o de otra todos tenemos experiencia de la realidad de la cruz en nuestras vidas. Y las lecturas de hoy hablan de un tipo determinado de sufrimiento. Hablan de lo que podriamos llamar de un sufrimiento redentor. Es decir, de sufrir por otra persona. De estar dispuestos de pasar por el fuego y por las dificultades y por los sacrificios en bien de la persona amada. Es evidente que en primer lugar este sufrimiento redentor debe aplicarse a nuestro senor Jesucristo que siendo inocente por amor a nosotros cargo con nuestros crimines y nos redimio ofreciendo su vida en la altar de la cruz. El hijo del hombre no vino a ser servido, sino a servir, y a dar la vida en rescate por todos.