Esta mañana he tenido la gracia de poder pasar practicamente todo el tiempo en oracion, hasta las misa de las 11, meditando estas lecturas que hoy nos presenta la iglesia. Y me ha venido un sentimiento grande de confusion que quisiera compartir con ustedes en la homilía de esta tarde. A ver si somos capaces de que las ideas que ahora estan revueltas en la cabeza salgan ordenadas en esta predicacion. Ya llevamos varios dias escuchando a Jesus hablar de si mismo en el misterio de la eucaristia.
Esta mañana he tenido la gracia de poder pasar practicamente todo el tiempo en oracion, hasta las misa de las 11, meditando estas lecturas que hoy nos presenta la iglesia. Y me ha venido un sentimiento grande de confusion que quisiera compartir con ustedes en la homilía de esta tarde. A ver si somos capaces de que las ideas que ahora estan revueltas en la cabeza salgan ordenadas en esta predicacion. Ya llevamos varios dias escuchando a Jesus hablar de si mismo en el misterio de la eucaristia.
Es un misterio que para comprender un poquito tenemos que enfocar desde la perspectiva adecuada porque si no, no vamos a entender absolutamente nada de lo que pasa en la santa Misa. La perspectiva adecuada para contemplar a Cristo en la Eucaristía es la perspectiva del corazon de Jesus. Tenemos que contemplar este misterio como lo ve, lo vive, y lo siente un corazon vivo de Cristo.