Queridos hermanos y hermanas, un Domingo más la palabra de Dios viene a ayudarnos en nuestro caminar por la vida. Iluminandonos y haciéndonos también conocer el camino se tiene que recorrer. Y primero quisiera recordar la lectura que hemos leído del profeta Ezequiel donde decía que el espíritu vino sobre El para enviarlo a predicar en medio de un pueblo rebelde. Los padres, los hijos tambien decia con un corazón endurecido con esa testaudez, con esa rebeldía. Y decía: "diles mis palabras, hablales la palabra de Dios. Para que la acepte o no, sepan que Dios le ha hablado, y les ha comunicado la verdad.