Despues de haber celebrado los misterios principales de nuestra que se condensan en llamado misterio Pascual de la muerte y resurrección del Señor. Y que hemos visto después de la Pascua en el Domingo de la Santísima Trinidad, como todo tiene su fuente en Dios trinidad, y su fin, su culmen, en Dios Trinidad. El Domingo pasado celebramos el misterio del cuerpo y la sangre del Señor donde se contiene y se ofrece este misterio de la salvacion de Jesus en su muerte y su resurrección y de la plena participación del amor de la Santísima Trinidad. Y ahora retomamos lo que se llama el tiempo durante el año. El color verde en las vestiduras liturgicas y el recorrer junto con Jesus los años de su vida mediante los cuales el Señor nos habló principalmente del reino de Dios.