I Domingo de Cuaresma (Lecturas)
febrero 17, 2018 1:00 p. m. · Jesucristo
Lecturas,
Cuaresma
Primera lectura: Génesis 9, 8-15
Aclamación antes del Evangelio: 1 Pedro 3, 18-22
Evangelio: Marcos 1, 12-15
Primera lectura
Gn 9, 8-15
En aquellos días, dijo Dios a Noé y a sus hijos: "Ahora establezco una
alianza con ustedes y con sus descendientes, con todos los animales que
los acompañaron, aves, ganados y fieras, con todos los que salieron del
arca, con todo ser viviente sobre la tierra. Ésta es la alianza que
establezco con ustedes: No volveré a exterminar la vida con el diluvio,
ni habrá otro diluvio que destruya la tierra".
Y añadió: "Ésta es
la señal de la alianza perpetua que yo establezco con ustedes y con
todo ser viviente que esté con ustedes: pondré mi arco iris en el cielo
como señal de mi alianza con la tierra, y cuando yo cubra de nubes la
tierra, aparecerá el arco iris y me acordaré de mi alianza con ustedes y
con todo ser viviente. No volverán las aguas del diluvio a destruir la
vida".
Aclamación antes del Evangelio
1 Pt 3, 18-22
Hermanos: Cristo murió, una sola vez y para siempre, por los pecados de
los hombres; él, el justo, por nosotros, los injustos, para llevarnos a
Dios; murió en su cuerpo y resucitó glorificado. En esta ocasión, fue a
proclamar su mensaje a los espíritus encarcelados, que habían sido
rebeldes en los tiempos de Noé, cuando la paciencia de Dios aguardaba,
mientras se construía el arca, en la que unos pocos, ocho personas, se
salvaron flotando sobre el agua. Aquella agua era figura del bautismo,
que ahora los salva a ustedes y que no consiste en quitar la inmundicia
corporal, sino en el compromiso de vivir con una buena conciencia ante
Dios, por la resurrección de Cristo Jesús, Señor nuestro, que subió al
cielo y está a la derecha de Dios, a quien están sometidos los ángeles,
las potestades y las virtudes.
Evangelio
Mc 1, 12-15
En aquel tiempo, el Espíritu impulsó a Jesús a retirarse al desierto,
donde permaneció cuarenta días y fue tentado por Satanás. Vivió allí
entre animales salvajes, y los ángeles le servían.
Después de que
arrestaron a Juan el Bautista, Jesús se fue a Galilea para predicar el
Evangelio de Dios y decía: "Se ha cumplido el tiempo y el Reino de Dios
ya está cerca. Arrepiéntanse y crean en el Evangelio".